Presentan un aditivo que permite el desarrollo de hormigones autorreparables

Basado en una investigación sobre las propiedades del denominado “hormigón romano”, el académico Admir Masic y su equipo desarrollaron un material que emula esa formulación y la aplica en la producción de concreto moderno, sin incurrir en costos adicionales. Ahora, con su startup, busca escalar a nivel industrial este nuevo aditivo para el hormigón.

Fuente: MIT

Admir Masic, Ph.D en Química Física de la Università degli Studi di Torino (Universidad de Turín) y actual profesor asociado en el prestigioso Massachussets Institute of Technology (MIT), lideró una investigación en la que se descubrió el motivo por el que, pese a tener miles de años de antigüedad, las estructuras romanas aún se mantienen de pie hasta nuestros días.

En ese estudio, se logró determinar que el uso de agua caliente durante el proceso de mezcla del hormigón permitió la aparición de carbonato de sílice, lo que permitió reducir significativamente los tiempos de curado y fraguado del material, al tiempo que aumentó su durabilidad y resistencia.

Luego de esta investigación, el académico del MIT decidió aplicar los hallazgos de esa investigación para mejorar el desempeño y la durabilidad del hormigón moderno. Para ello, Masic se alió con Paolo Sabatini para fundar una startup llamada Dmat, en la que continuó analizando cómo los descubrimientos del estudio sobre el denominado “hormigón romano” podrían aplicarse a las técnicas actuales de producción del concreto.

Con el uso de tecnología específica, la compañía finalmente logró plasmar y escalar a nivel industrial los resultados de la investigación liderada por Masic: un aditivo para hormigón que extiende la vida útil de infraestructura construida con el material en un 50%, al tiempo que reduce en un 40% la huella de carbono del concreto tradicional.

Un aditivo para hormigón autorreparable que se basa en elementos conocidos

En 2023, el académico lideró un estudio en el que se descubrió que, cuando el hormigón romano se fisura, las reservas de calcio en su interior se disuelven y recristalizan para rellenar las nuevas aperturas en el material. Utilizando ese conocimiento, el equipo desarrolló nuevas formulaciones basadas en las técnicas del “hormigón romano”, que retienen de manera deliberada clastos de caliza ricos en cal en toda la mezcla.

Los investigadores pasaron así años realizando ensayos de las muestras fabricadas con esa formulación, con el objetivo de mostrar que esta técnica mejora, efectivamente, el desempeño mecánico y la durabilidad de diferentes formas de hormigón.

«En Dmat, nos gusta ver el hormigón como un ecosistema», afirma Paolo Sabatini (en la foto), director ejecutivo y cofundador de la empresa. «¿Cómo llega un material a convertirse en la mayor industria del mundo?». Crédito: Gentileza DMat

A diferencia de otras tecnologías para hormigones autorreparables que utilizan bacterias y polímeros como aditivos, lo que desarrolló el Admir Masic junto a su equipo se basa en elementos que, por un lado, son más eficientes en términos de costo y por otro, son materiales familiares para actores de la industria.

“Lo que es interesante, al menos para mí, es que este material podría convertirse en un estándar del sector sin requerir de empresas que cambien su manera de operar”, comentó Masic. “No introduce incertidumbres, ya que se basa en una antigua tecnología de la era del Imperio Romano que se ha probado continuamente durante miles de años. Al aplicar las lecciones del pasado, estamos haciendo posible un mejor futuro para la industria moderna del hormigón”.

Ampliando el campo de acción

En la actualidad, Dmat suministra aditivos que pueden mezclarse con el hormigón y con morteros para prolongar la vida útil y el desempeño de los materiales. Estos aditivos -desarrollados a partir de la investigación de Masic y que cuentan con patente licenciada del MIT- se ofrecen a empresas inmobiliarias y a hormigoneras para que los incorporen durante la mezcla del material.

Recientemente, informaron desde la compañía, también se introdujo una línea de morteros premezclados en sacos para restauraciones estructurales.

Foto: El mortero de reparación de hormigón Dmat se utilizó en la autopista N13, un eje estratégico en los Grisones (Suiza), aportando capacidad de autorreparación ante pequeñas fisuras y una mayor resiliencia. Crédito: Gentileza Dmat

“En Dmat, nos gusta ver al hormigón como un ecosistema”, subrayó Paolo Sabatini, cofundador de la compañía. “¿De qué manera un material se transforma en la industria más grande del mundo? Hay que tener en cuenta no sólo a los materiales, sino también al transporte, el precio y las certificaciones. Para lograr su adopción, necesitas diseñar algo que encaje con el actual ecosistema de la industria”.

En ese sentido, este nuevo desarrollo cuenta con las certificaciones necesarias para distribuirse en Europa, gracias al trabajo en conjunto con laboratorios independientes.

“Lo que es bueno acerca de este nuevo producto -y del ecosistema que lo soporta- es que está profundamente desarrollado desde la propia industria del hormigón”, destacó Admir Masic. “La compañía no vende una idea. Se avanzó con cautela y se seleccionaron proyectos de forma cuidadosa para garantizar el éxito en la obtención de hormigón autorreparable sin aumentos de costos significativos”.