Investigadores chilenos producen un aditivo de curado interno que reduce grietas en el hormigón

Un equipo de la Universidad de los Andes desarrolló un aditivo que disminuye en un 80% la retracción autógena del hormigón, pensando en las condiciones climáticas de Chile. El producto, que ya cuenta con patente local, se ensayará en una losa del Aeropuerto de Santiago y cuenta con el apoyo del hub de transferencia tecnológica HUBTEC.

Fuente: Diario Sustentable

De acuerdo con Naciones Unidas, se estima que la población en áreas urbanas crezca de un 45% a un 68% para el año 2050. Para ello, es necesario construir mayor y mejor infraestructura y el hormigón, que es precisamente el material más utilizado para la construcción de infraestructura urbana, juega un rol protagónico en este aspecto, al crear estructuras resilientes y resistentes para los requerimientos de la población.

Sin embargo, durante las fases de fraguado y curado, el material vive sus momentos más complejos. Al perder agua durante las etapas iniciales, tiende a presentar grietas y deformación, lo que eventualmente puede comprometer la durabilidad de las estructuras.

Ante esto, investigadores de la Universidad de los Andes desarrollaron una solución que, justamente, aborda este punto. Se trata de un agente de curado interno que se incorpora directamente en la mezcla y actúa desde el final de la etapa de fraguado del hormigón, mejorando la hidratación del cemento. El aditivo es liviano y poroso, y está fabricado a partir de subproductos de otras industrias, de modo que reutiliza un desecho mientras mejora el desempeño final del material.

“El hormigón pierde humedad de forma natural y se agrieta debido a factores como la alta radiación solar que tiene nuestro país y a las mayores deformaciones que exhiben los hormigones chilenos. Esto afecta la vida útil de la estructura y obliga a realizar intervenciones o incurrir en costos que podrían evitarse”, explico Álvaro Paul, Ph.D. en Ingeniería Civil del Georgia Institute of Technology, profesor asociado en la Universidad de Los Andes y líder de este proyecto.

El investigador agregó que la tecnología se desarrolló considerando las características de la industria y las condiciones climáticas de Chile.

“A diferencia de otras opciones existentes en el mercado internacional, esta tecnología fue diseñada específicamente para las condiciones chilenas, considerando nuestro clima y nuestra industria. Según las mediciones preliminares, el uso de este agente logra reducir en un 80% la retracción autógena del hormigón”, puntualizó.

Ensayo en terreno

El proyecto se inició en 2021 en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de Los Andes, impulsado por Álvaro Paul junto con Mauricio López, académico de la Escuela de Ingeniería UC. En la actualidad, el desarrollo cuenta con patente local y se encuentra en un nivel de madurez tecnológica (TRL) 4, mientras avanza hacia su validación con el apoyo del hub tecnológico HUBTEC.

Los primeros ensayos se realizarán en el Aeropuerto de Santiago, donde el equipo comparará una losa construida con este nuevo aditivo frente a otra fabricada con método tradicional. El objetivo es demostrar la factibilidad técnica, económica y logística del producto en una obra real.

Los ensayos de este nuevo aditivo se realizarán en el Aeropuerto de Santiago (foto de referencia)

“Los resultados del pilotaje nos van a permitir validar los beneficios del producto y avanzar en modelos de negocio con empresas aliadas. Además, esto nos abre la puerta a aplicar la tecnología en otras áreas, como el hormigón autocompactante o las sobrelosas. Nuestra intención a mediano plazo es mejorar la calidad y la sostenibilidad de la infraestructura en Chile”, comenta Álvaro Paul.

Para Ignacio Merino, director ejecutivo de HUBTEC, el desarrollo representa una oportunidad para llevar conocimiento generado en la academia hacia aplicaciones concretas para la industria.

“Este proyecto nació en un entorno universitario y hoy se encuentra en etapa de validación para dar el salto hacia su comercialización. Gracias al talento local, representa una de las soluciones más prometedoras para optimizar la durabilidad y resistencia del hormigón. Estamos muy contentos de que esta iniciativa forme parte de nuestro portafolio de soluciones de base científico-tecnológica y esperamos que se concreten mayores oportunidades con las empresas para que sus beneficios sean evidentes para más personas”, afirmó.